tenemos un objetivo en común: encaminar juntos nuestros esfuerzos para formar adultos capaces de enfrentar exitosamente cualquier experiencia que sea puesta en sus manos.
Sabemos
que para lograrlo, tenemos que hacer de nuestros alumnos, desde sus primeros pasos, personas tanto libres, como responsables; competentes, creativas, autónomas de pensamiento, así como críticos, comprometidos consigo mismos y con su comunidad.
Promoviendo que el alumno alcance por sí mismo sus propias metas, se asegura el desarrollo de personas seguras, responsables y comprometidas.
2. Individualidad
Es indispensable tener presente que cada alumno posee un temperamento, actitudes y capacidades diferentes y únicas, para poder apoyarlo de forma puntual en su proceso de aprendizaje.
3. Sociabilidad
El respeto, el diálogo, la apertura y el interés por el otro, son elementos fundamentales para un desarrollo social responsable.
4. Libertad
La repetición de una acción adecuada, sólo educa si interviene la voluntad de manera consciente y responsable.
5. Creatividad
Únicamente se evoluciona hacia una adultez independiente, fomentando la creatividad individual de cada alumno.